En épocas vacacionales me entra la añoranza de ser niña de nuevo. Disfrutar de unos días sin colegio, sin trabajo para poder jugar, disfrutar, viajar, comer y beber. Darnos cuenta que lo importante esta en las pequeñas cosas que nos rodean, en los grandes amigos y en la familia que nos cuida y olvidarnos, por un instante, de los deberes por hacer, de los quebraderos laborales... sentarse un segundo y pensar qué es lo que realmente me hace feliz... ni toda la lana, ni todas las historias de los libros ni ese trabajo que tanto te gusta puede compararse a ese momento que no paraste de reír estando donde querías estar...
Por todo esto, y como ya no somos niños, sacamos los huecos que nos quedan libres para ser nosotros mismos... Felices días libres, aunque sean pocos!